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Mostrando entradas de 2022

Sobre Bocaccio y su "Decameron" en el bajo medioevo

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Uno de mis blogs favoritos,  que trata sobre espiritualidad , publicó hace tiempo una versión alterna de una famosa leyenda cherokee  cuyo final apunta, a diferencia de la versión original, a la búsqueda del balance y el equilibrio. Un abuelo le enseña a su nieto una importante lección acerca de la vida y de las dos pulsiones que todos los seres humanos llevan dentro, a través de la alegoría con un animal importante para dicha tribu indígena: el lobo. Según el anciano, dos lobos llevan una lucha en el interior de todas las personas. Uno "bueno", lleno de amor, paz, gozo, generosidad, verdad, empatía, coraje, humildad y fe; y uno "malo", cuyas características son la rabia, los celos, la arrogancia, la avaricia, la culpa, la mentira, la pereza y la autocompasión. El nieto pregunta cuál de los dos lobos ganará la lucha y el abuelo responde que vence aquel al que uno alimente más.   Sin embargo, el relato no acaba aquí. De acuerdo a diversas versiones, la respuesta del

Sobre la resiliencia de una madre

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Unos días atrás leí una hermosa historia de esperanza y supervivencia enmarcada en una cápsula de investigación científica. Se trata de la teoría acuñada en las llamadas reglas del Serengueti  que plantean, esencialmente, la maravillosa capacidad de regeneración que tiene la naturaleza ante la modificación de elementos en los sistemas que la componen. Me impresionó la noción que tiene esta teoría de algunos organismos y su influencia decisiva en la medra o el desmedro de organizaciones naturales (por ejemplo, la importancia de las estrellas de mar en el contexto donde viven para evitar la proliferación de almejas , mismas que desbalancean todo el sistema marino al que pertenecen).  Las implicaciones de estas reglas en la comprensión que tenemos sobre el funcionamiento del mundo, tienen un principal impacto en nuestra vida como individuos. Si somos capaces de identificar los agentes de nuestra vida que causan nuestro florecimiento o decaimiento, también seremos capaces de regenerarnos: